Los ciclos de mercado representan los periodos entre máximos o mínimos de mercado en todas las clases de activos. El artículo describe cuatro fases fundamentales: "Acumulación, Impulso Alcista, Distribución y Caída", que se repiten a lo largo de la historia de los mercados.

La fase de Acumulación ocurre después de los mínimos de mercado, cuando los inversores experimentados reconocen el valor mientras el sentimiento general sigue siendo pesimista. El autor señala que "el dinero inteligente entra" en condiciones de bajo volumen antes de que aumente la participación minorista.

La fase de Impulso Alcista representa la recuperación del mercado alcista, caracterizada por el optimismo creciente, el aumento del volumen y la participación del público. Esta fase ofrece oportunidades de trading rentables, ya que "el aumento de los precios y el impulso alcista hacen que las posiciones largas sean más favorables".

La fase de Distribución comienza cuando los mercados alcanzan máximos. A pesar del sentimiento de euforia, los inversores institucionales "empiezan a deshacerse de sus posiciones discretamente" al reconocer condiciones de sobrecompra. La volatilidad de los precios aumenta junto con patrones de consolidación lateral.

La fase de Caída se caracteriza por el declive del mercado bajista con un sentimiento de miedo dominante. El autor destaca que "a menudo se instala el pánico" a medida que los precios de los activos caen de forma significativa y la capitulación acelera la presión a la baja.

El artículo defiende una metodología de trading orientada al proceso, en lugar de intentar predecir el momento exacto del ciclo, y sugiere que los traders deben analizar el volumen, la volatilidad y los indicadores de sentimiento para identificar la fase actual del mercado y ajustar sus estrategias en consecuencia.